Empezamos con una tabla, una furgoneta destartalada y una idea sencilla: los mejores días terminan con sal en el pelo y amigos alrededor de la mesa. Así nació Last Drop.

Todo empezó persiguiendo olas arriba y abajo de la costa, durmiendo donde pudiéramos aparcar la furgoneta. Nos enamoramos de este trozo de Marruecos: los point breaks, la luz, la gente. Así que dejamos de conducir, encontramos una casa cerca del agua y empezamos a invitar a otros a compartirla.
Somos pequeños a propósito: menos huéspedes, más atención, y el tipo de semana en la que llegan desconocidos y se van amigos. Todo se reduce a unas pocas cosas que nos importan de verdad:


Agua templada, swell constante y olas para todos los niveles, desde beach breaks suaves hasta puntas que pelan. Sol casi todo el año, un pueblo tranquilo y montañas a un corto trayecto. El tipo de sitio del que cuesta irse, por eso tantos huéspedes vuelven.
Coge una tabla, conoce a la crew y descubre por qué todos hablan de esto. Tu mejor semana del año te está esperando.