Una casa relajada a pocos minutos del agua, hecha para surfistas. Camas cómodas, zonas comunes soleadas y una azotea perfecta para las tardes tranquilas: aquí es donde transcurre tu semana.

Una habitación doble con armarios y toques marroquíes modernos, la forma más tranquila y cómoda de descansar entre sesiones. Perfecta para parejas o para quien valora su intimidad.
Tres camas individuales en una habitación luminosa y ventilada, ideal para amigos o un grupo pequeño que viajan juntos y quieren compartir habitación sin compartir cama. Espacio de sobra y cada uno con su rincón.


Una litera en nuestro dormitorio social, compartido con otros siete huéspedes y con taquilla privada para cada uno. La forma más fácil y asequible de sumergirte en la vida del hostel y hacer amigos rápido.
Los pequeños detalles que hacen que una semana aquí se sienta como en casa.
Solárium con vistas al mar para desayunar, ver atardeceres y pasar tardes tranquilas.
Un buen desayuno cada mañana para afrontar la primera sesión.
Conexión fiable en toda la casa, para trabajar o estar en contacto.
Un lugar seguro para tus objetos de valor en cada habitación.
Espacios compartidos para relajarse, cocinar y conocer a la crew.
Rincones con sombra y hamacas para recuperarse entre baños.
Un sitio seguro para guardar tablas, neoprenos y material.
Toallas limpias y una colada cuando una semana de sal pasa factura.
Las camas vuelan en temporada: asegura tus fechas y lo dejamos todo listo para ti.